En este estado, la mente imagina todos los escenarios posibles y se congela o colapsa, porque todo parece demasiado. A todos nos ha sucedido: olvidamos que el poder del futuro está en el presente y que lo único que podemos hacer es dar un paso a la vez, y nada más.
La clave está en saber qué quieres a largo plazo para regresarte al presente y, desde allí, caminar en esa dirección. Debemos respetar el tiempo de siembra y riego para poder después cosechar.
Como me gusta ir a lo práctico, aquí van 3 buenos hábitos que reducirán tu ansiedad en el día a día:
¿Qué otra cosa puede ayudarte?
Sin duda, ejercitarte a diario, incorporar técnicas de respiración, dormir las horas necearias, comer saludablemente y estar más tiempo en contacto con la naturaleza.
En el programa Cuerpo En Armonía puedes encontrar mis mejores rutinas para llevar una vida en plenitud y con menos estrés.
Ahora, una de las cosas más importantes: disfrutar de tu propio proceso de crecimiento. Si no es en el camino, ¿cuándo?
Bendiciones,
Luana Hervier