1. La lista
Empieza haciendo un listado de tus pertenencias, separando entre documentos personales, ropa-calzado y perfumería-higiene. De esta forma, evitarás olvidarte de cualquier ítem que necesites en el exterior. Por otro lado, no lleves lo que puedas conseguir en tu lugar de destino y aliviana tu maleta.
2. La maleta
Elige la maleta apropiada para tu tipo de viaje. El tamaño dependerá de cuántos días duren tu estadía y el modelo variará según tu destino -no es lo mismo la playa que la montaña- pero siempre que sea posible es recomendable llevar maletas medianas y con rueditas, que sean livianas y fáciles de manejar.
3. El armado
En cuanto a la ropa, no la guardes doblada porque ocupará más lugar. Extiéndela y verás que te entrarán más cosas en tu maleta. En cuanto a los cosméticos, cremas y productos de higiene, es importante contar con un nécessaire impermeable, que te salve ante cualquier derrame accidental.
4. La segunda maleta
Si te es posible llevar una segunda maleta, aunque sea más chica, coloca allí el calzado. Y, lo más importante: no la llenes del todo. Así te quedará espacio a la vuelta y podrás meter las compras que hayas hecho para ti o los regalos para tus familiares.
5. Equipaje de mano
Siempre cuenta con un bolso pequeño o mochila dónde puedas llevar cosas a tu alcance y que necesitarás durante el traslado: billetera con pasaporte, un poco de efectivo y una tarjeta de crédito, un abrigo liviano, gafas, celular con cargador y auriculares para escuchar música.
Listo, ya estás preparada para tus vacaciones ¡Buen viaje!